La nueva infraestructura transforma un espacio degradado en un equipamiento seguro, útil y esperado, convirtiéndose en símbolo de una gestión municipal basada en la escucha y el cumplimiento de los compromisos.
**Inauguración del nuevo aparcamiento: una reivindicación vecinal hecha realidad**
El barrio de Nuestra Señora de Belén celebra su estreno. Desde este martes, los residentes disponen de un nuevo aparcamiento público en la Avenida de los Reyes Católicos, una obra largamente esperada que pone fin a años de dificultades para estacionar y que, desde el primer día, constituye un equipamiento que mejora la vida cotidiana.
La ceremonia estuvo presidida por la alcaldesa, Judith Piquet, quien manifestó su satisfacción al ver concluido un proyecto “especial”, tanto por su trayectoria como por su significado. No era una coincidencia: la demanda surgió en marzo de 2019, y hoy, seis años después, se materializa con 350 plazas nuevas y una inversión de 1,4 millones de euros, financiados íntegramente con fondos municipales dentro del plan “Alcalá mejora sus barrios”.
Durante el acto, la alcaldesa subrayó que el aparcamiento es mucho más que una obra: “simboliza el modelo de ciudad que estamos construyendo, escuchando a los vecinos y cumpliendo compromisos”. Lo afirmó con conocimiento de causa, recordando las dificultades administrativas y técnicas superadas para llegar a este momento.
Le acompañaron el segundo teniente de alcaldía y presidente del Distrito II, Víctor Acosta; la teniente de alcaldía y concejala de Urbanismo, Cristina Alcañiz; otros miembros del equipo de Gobierno; representantes vecinales; técnicos municipales y efectivos de la Policía Local. Este respaldo institucional y vecinal destaca el carácter colectivo del proyecto.
Donde antes había suciedad, ocupación irregular y problemas de seguridad, hoy existe un espacio ordenado, seguro y funcional, plenamente integrado en el entorno y ejecutado con respeto al medio ambiente. La alcaldesa agradeció expresamente la colaboración de la Comunidad de Madrid por la cesión de la parcela, así como el trabajo del equipo técnico municipal y de la empresa adjudicataria, LICUAS, señalando que las obras se concluyeron antes del plazo previsto.
El nuevo aparcamiento se inscribe en lo que la alcaldesa definió como “la mayor regeneración urbana de Alcalá de las últimas décadas”, con actuaciones distribuidas por todos los barrios. “Las obras generan molestias, claro que sí, pero son las molestias de que, por fin, se están haciendo las cosas”, afirmó, con un tono realista y optimista que caracteriza estos balances de gestión.
Uno de los momentos más emotivos del acto fue el reconocimiento a la constancia del vecindario. Una placa conmemorativa, instalada en el propio aparcamiento, recuerda la implicación de los vecinos y vecinas de Nuestra Señora de Belén, a quienes la alcaldesa agradeció su paciencia y su empeño “contra viento y marea” para lograr un equipamiento absolutamente necesario para el barrio.
La inauguración también dejó espacio para el lado más humano de la política. “Hay días duros, pero jornadas como hoy hacen que todo merezca la pena”, confesó Piquet antes de desear un feliz 2026 a los asistentes y reafirmar su compromiso de seguir trabajando hasta el final de la legislatura por una Alcalá más cómoda, más cuidada y más pensada para quienes la viven cada día.
Un aparcamiento, sí. Pero también un pequeño gran símbolo de un barrio satisfecho.


