**Las obras del Ayuntamiento avanzan entre grúas, eficiencia energética y traslado de servicios, en una intervención histórica que reordena la administración local.**
Los trabajos de rehabilitación del Palacio Consistencial se han convertido en un espectáculo inusual para el casco histórico: una grúa de 48 toneladas, con una pluma telescópica de hasta 50 metros, opera desde la calle Cerrajeros para desmontar los viejos equipos de climatización del edificio. La escena, casi literal, de “empezar la casa por el tejado” simboliza la magnitud del proyecto, que forma parte de la Línea 2 del Programa de Impulso a la Rehabilitación de Edificios Públicos (PIREP) para Entidades Locales, incluido en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
### Una operación milimétrica en pleno casco histórico
Retirar los sistemas de climatización no es una tarea menor. El Palacio, enclavado en una zona de alto valor patrimonial con calles estrechas y edificaciones históricas, ha requerido una planificación y precisión extremas. La grúa, de gran tonelaje, eleva los aparatos desde la cubierta con movimientos medidos al centímetro.
Durante varios días la calle Cerrajeros ha sido el epicentro de esta fase. Los equipos obsoletos, ya poco eficientes, fueron izados, marcando no solo el cierre de una etapa tecnológica, sino también la llegada de un nuevo sistema centralizado de alta eficiencia.
La intervención no se limita a cambios superficiales; penetra en la estructura del edificio para adaptarlo a las exigencias actuales de sostenibilidad, confort y consumo responsable de energía. Entre los objetivos destacan:
* Sustitución de los sistemas de climatización por unidades centrales de alta eficiencia.
* Renovación del aislamiento térmico mediante nuevas carpinterías y cristales de baja transmitancia, que reducirán las pérdidas energéticas en invierno y verano.
* Reemplazo total de la iluminación interior por luminarias LED, más eficientes y de mejor calidad lumínica, y adecuación de la instalación eléctrica a la normativa vigente.
* Mejora de la accesibilidad, un aspecto pendiente en muchos inmuebles históricos, garantizando que el edificio sea plenamente accesible para la ciudadanía.
Todo ello se lleva a cabo sin comprometer el valor histórico del Palacio Consistencial, uno de los símbolos institucionales de Alcalá de Henares, cuyo carácter arquitectónico sigue siendo una pieza clave del proyecto.
### El lío de los servicios y su impacto en los vecinos
Mientras avanzan las obras, la rehabilitación genera efectos colaterales en la vida cotidiana de la ciudad. Los servicios municipales se han dispersado por distintos puntos de Alcalá, como si fueran piezas de un rompecabezas mal ensamblado.
La Inspección Tributaria, por ejemplo, ha trasladado su atención al edificio Ana María Matute, en el Ensanche. Según denuncia el sindicato CCOO, este movimiento ha provocado desconcierto tanto entre los empleados como entre los vecinos, que ahora deben buscar la ventanilla adecuada para sus trámites.
El proverbio “empezar la casa por el tejado” adquiere aquí un sentido casi literal: mientras los técnicos trabajan en cubiertas, instalaciones y cerramientos, los ciudadanos se ven obligados a recorrer diferentes barrios para realizar gestiones que antes se resolvían en la Plaza de Cervantes. La situación exige una mayor información y señalización para evitar confusiones, y evidencia el impacto real de este tipo de obras, aun cuando persigan mejoras a medio y largo plazo.
### Palacio Consistencial, también por nombre y por historia
El edificio que se rehabilita no es solo la sede del Ayuntamiento por su uso, sino también por su denominación oficial e histórica. En la fachada cuelga una placa que lee “Palacio Consistencial 1870” y recuerda que el inmueble albergó, desde 1674, el antiguo Colegio Menor de Clérigos Ministros de los Enfermos de San Carlos Borromeo, conocidos popularmente como los “Agonizantes”.
Este dato descarta cualquier debate nominalista y subraya el valor simbólico del inmueble: no es un edificio administrativo cualquiera, sino un espacio cargado de historia que ha ido adaptándose a las necesidades de la ciudad a lo largo de los siglos.
La rehabilitación integral tiene un presupuesto estimado de 2,3 millones de euros, lo que la coloca entre las intervenciones más importantes realizadas en edificios municipales en los últimos años. El objetivo final es claro: ofrecer un Ayuntamiento más eficiente, confortable y accesible, que reduzca el consumo energético, mejore las condiciones térmicas y lumínicas, y proyecte una imagen alineada con los valores de sostenibilidad y modernización que exigen las administraciones públicas actuales.
Mientras tanto, la grúa seguirá dominando el horizonte durante algunos días más, recordándonos que los grandes cambios urbanos a veces comienzan con una silenciosa maniobra a cincuenta metros de altura.


