Más de 1.500 visitantes, aforo completo y reconocimiento unánime consolidan la Feria Nacional Cofrade de Alcalá como una cita imprescindible
La I Feria Nacional Cofrade de Alcalá de Henares culminó su primera edición con resultados sobresalientes y una conclusión inequívoca: la ciudad complutense ya se posiciona en la primera división del panorama cofrade nacional. Durante el fin de semana, más de 1.500 personas recorrieron el Monasterio de San Bernardo, convertido en el epicentro de tres intensas jornadas de devoción, música, artesanía y convivencia cofrade.
Organizada por la Hermandad de Jesús Despojado de sus Vestiduras, María Santísima de la Paz y Esperanza y San Juan Evangelista, la feria superó con éxito el desafío de inaugurar en la Comunidad de Madrid un evento de carácter nacional, situando a Alcalá en el mapa de las grandes citas del calendario cofrade español.
Un estreno que superó las previsiones
La afluencia se mantuvo constante desde el viernes y alcanzó su punto máximo el sábado, cuando el recinto llegó a su capacidad total al mediodía, obligando a regular los accesos en varios momentos. Esta situación poco frecuente demostró que el interés generado por la primera edición superó ampliamente las expectativas iniciales.
Cofrades de distintas regiones de España, público local y visitantes curiosos compartieron un ambiente participativo, confirmando que la fórmula de feria abierta, musical y expositiva conectó con audiencias diversas.
Uno de los pilares del evento fue su ambiciosa programación musical. Más de doce bandas procedentes de Madrid, Guadalajara, Córdoba y Alicante ofrecieron conciertos a lo largo del fin de semana, aportando calidad, variedad y una atmósfera sonora que envolvió cada rincón del monasterio.
La zona expositiva tampoco se quedó atrás. Más de veinte expositores y artesanos, muchos de Andalucía y otras partes del país, convirtieron la feria en un auténtico escaparate nacional de imaginería, orfebrería, bordado, indumentaria y productos cofrades. Para los asistentes, fue una oportunidad única de observar de cerca trabajos artesanales de gran nivel sin salir de Alcalá.
“Nunca nos habían tratado así”
El nivel de satisfacción entre los expositores fue unánime. A lo largo del fin de semana se repitieron mensajes de agradecimiento y sorpresa por el trato recibido por parte de la organización: “Nunca nos habían tratado así”, “Pensaba que esta sería mi última feria, pero si hay otra volveremos” y “Ha merecido la pena” son algunos de los testimonios que reflejan el cuidado y la profesionalidad con que se desarrolló el evento.
El público también expresó su reconocimiento con frases como “Gracias por hacer felices a tanta gente este fin de semana” o “La Hermandad de Jesús Despojado sabe hacer las cosas muy bien, siempre”, escuchadas entre los pasillos de la feria.
Desde la organización se agradeció especialmente el respaldo del Ayuntamiento de Alcalá de Henares, del Obispado de Alcalá y la implicación decisiva de los voluntarios de la Hermandad, cuyo trabajo silencioso fue clave para que todo funcionara con fluidez.
Diez años de hermandad y un salto al centro histórico
El éxito de esta I Feria Nacional Cofrade llega en un momento simbólico para la Hermandad del Despojado. En enero de 2026 se cumplen diez años desde su erección canónica, tras un recorrido que comenzó como pro‑hermandad en abril de 2014 y la convirtió en la hermandad penitencial más joven de la ciudad.
Originaria del barrio de Espartales y con sede durante años en la parroquia de Santo Tomás de Villanueva, la hermandad dio recientemente un paso decisivo al trasladar su sede canónica al histórico Monasterio de San Juan de la Penitencia, en pleno centro de Alcalá. Este edificio del siglo XVI, declarado Bien de Interés Cultural, alberga ya la imagen de Jesús Despojado desde el Día de la Inmaculada, y el traslado de la Virgen está previsto próximamente.
Con sus imágenes titulares —Jesús Despojado de sus Vestiduras, obra del imaginero Rafael Martín Hernández, y María Santísima de la Paz y Esperanza— y una de las procesiones más concurridas del Domingo de Ramos, la hermandad “da luz” cada año a la Semana Santa complutense.
La organización de esta primera Feria Nacional Cofrade confirma su gran capacidad organizativa y su ambición de futuro. Alcalá ya cuenta con una feria cofrade… y todo indica que ha llegado para quedarse.


